
Por qué no nos irrita un cojo, y un espíritu que cojea nos irrita? Porque un cojo reconoce que nosotros marchamos en línea recta, y un espíritu que cojea dice que somos nosotros los que cojeamos; si no fuera por esto, sentiríamos compasión por él y no cólera.
(Blaise Pascal)
*Recorriendo agónica y placentera los imperios de Agnosia Ideacional se me apareció este pensamiento de Pascal que me retrotrajo a épocas remotas, cuando anotaba en un viejo cuaderno, con lápiz grafito, frases que son más que éso.
A la foto me la regaló mi Amiga Maby.-
(Siento que hoy estuve al borde del delito confeso)