NEVER. EVER NUNCA...

«Los verdaderos poemas son incendios. La poesía se propaga por todas
partes, iluminando sus consumaciones con estremecimientos de placer o de
agonía.
»Se debe escribir en una lengua que no sea materna. 
»Los cuatro puntos cardinales son tres: el sur y el norte. 
»Un poema es una cosa que será.
»Un poema es una cosa que nunca es, pero que debiera ser.
»Un poema es una cosa que nunca ha sido, que nunca podrá ser. 
»Huye del sublime externo, si no quieres morir aplastado por el viento.
»Si yo no hiciera al menos una locura por año, me volvería loco.» 
Tomo mi paracaídas, y del borde de mi estrella en marcha me lanzo a la
atmósfera del último suspiro.
Ruedo interminablemente sobre las rocas de los sueños, ruedo entre las
nubes de la muerte.
Encuentro a la Virgen sentada en una rosa, y me dice: 
»Mira mis manos: son transparentes  como las bombillas eléctricas. ¿Ves
los filamentos de donde corre la sangre de mi luz intacta?
»Mira mi aureola. Tiene algunas saltaduras, lo que prueba mi ancianidad.
»Soy la Virgen, la Virgen sin mancha de tinta humana, la única que no lo
sea a medias, y soy la capitana de las otras once mil que estaban en verdad
demasiado restauradas.
»Hablo una lengua que llena los corazones según la ley de las nubes
comunicantes.
»Digo siempre adiós, y me quedo.

Frag de Altazor de Vicente Hidobro. (Chile)

El último invierno

Tenías las pesadillas de un soldado

Yo la mente vacía de un samurai

pero mis tacos iban dos segundos detras

de tu s pies desnudos

Ambos desvelaban la noche de ojos cerrados

aquel invierno

en Bagdad.

APROXIMACIÓN AL LENGUAJE

No es para jactarse...


                        Indagar con la lengua puede ser

                        un ejercicio convincente

                        aunque temerario

                        inquietante osadía

                        que no promete portentos

                        ni calcinaciones 
 
                        no es para jactarse pero reconforta

                        cuando se nos acurruca la congoja

                        uvas frías en el umbral del aliento.
          

Alicia Benítez Inés.

De 'Intemperie'

                                                                                                                    

LIMBO 1.2

LIMBO 1.2

Los humanos que habitamos el ‘Paraíso’
Sabemos que hace siglos
Lo tenemos perdido…

Pero seguimos recostados en los limbos que nos atraviesan,
Regurgitamos el amnios primordial,
Nos recobramos
Sintiéndonos hijos e hijas del lenguaje,
Lo anestesiamos con ají en grano, canela y anís
Un té de tilo con miel.

Y cuando empiezan a brotar los primeros vocablos surrealistas
Volvemos a los brazos del sofá, nos acercan agua hervida,
Trapos limpios y una máquina fotográfica.
Entonces, aliviados, parimos y parimos lenguaje…

Pero sabemos que la caldera donde hervimos
No es del diablo, porque los diablos solo cuecen a otros diablos

Y nosotros estamos a medio hacer.

ALICIA BENÍTEZ INÉS.

Verdad Amarga [El lado oscuro del corazon]

"El abuelo "
Esta mujer angélica de ojos septentrionales,
que vive atenta al ritmo de su sangre europea,
ignora que en lo hondo de ese ritmo golpea
un negro el parche duro de roncos atabales.
Bajo la línea escueta de su nariz aguda,
la boca, en fino trazo, traza una raya breve,
y no hay cuervo que manche la solitaria nieve
de su carne, que fulge temblorosa y desnuda.
¡Ah, mi señora! Mírate las venas misteriosas;
boga en el agua viva que allá dentro te fluye,
y ve pasando lirios, nelumbios, lotos, rosas;
que ya verás, inquieta, junto a la fresca orilla
la dulce sombra oscura del abuelo que huye,
el que rizó para siempre tu cabeza amarilla.

"Balada de los dos abuelos"
Sombras que sólo yo veo,
me escoltan mis mis dos abuelos.

Lanza con punta de hueso,
tambor de cuero y madera:
mi abuelo negro.
Gorguera en el cuello ancho,
gris armadura guerrera:
mi abuelo blanco.

Pie desnudo, torso pétreo
los de mi negro;
pupilas de vidrio antártico
las de mi blanco!

NICOLÁS GUILLÉN

La boca del mundo


Los viajes reales

Sólo los amores podían reclinarme sobre su propio
arpegio real de inocencia y de incendio.

Los fuegos de las graciosas tristísimas cuyo rostro se
enciende y se apaga a la entrada de los túneles con
puertas de manzanos.


La boca del mundo

Las cosas tienen un mulato carnero que las araña y las
transforma.

Tienen un santo salido de un pantano que nos ahorca en
los amaneceres de la sed.



De la obra del poeta argentino FRANCISCO MADARIAGA.-
A él, mi admiración, a su hijo Lucio, mi agradecimiento.-

La conciencia tiene un ritmo

La preocupación no genera los mejores resultados, los impide.
La conciencia tiene un ritmo, y una atmosfera. Son más relevantes que el contenido. Nos juntamos x atmosfera compartida.
Es impresionante explicarle el universo a un hijo. Actos básicos del conocimiento humano, la posta de la visión del mundo.

Ale Rozitchner (Filósofo argentino)

ALADA CONVERSA

http://aladaconversa.blogspot.com
De puntillas de pié, regresé a ALADA CONVERSA, donde nunca dejé de estar. (Por fin logré resolver ciertos asuntos de cuentas de acceso.)
Los caminos están para retomarse y avanzar, como los senderos y atajos, no para volver sobre los pasos...Una frase mía intrascendente como casi todo, menos el amor.-

Alicia Benítez Inés.-
El narrador brasileño Joao Guimaraes Rosa afirmó: 
El escritor debe ser un alquimista. Por supuesto, puede explotar en el aire. La alquimia del escritor necesita de la sangre del corazón. Para ser brujo de la palabra y estudiar la alquimia de la sangre del corazón, hay que provenir del Sertón. Llevo el Sertón dentro de mí y el mundo en el que vivo es también el Sertón. Goethe nació en el Sertón, así como Dostoyvski, Balzac; él era un moralista, vivía con el idioma y pensaba en la infinitud. Era un sertanejo. Todo escritor debe resignarse a que lo entiendan mal, equivocada o malévolamente. Quienes interpreten de que me declare partidario de la forma de pensar y sentir del Sertón como un nacionalismo mezquino, serían unos idiotas y probarían que no entendieron mis libros. Como escritor no puedo seguir la receta de Hollywood, según la cual hay que situarse siempre en el límite más bajo del entendimiento.

Extraído del dossiers de Francisco Madariaga, POETA CORRENTINO.

Lunaria sentimental

La luna desviste  las rosas; de historias plebeyas las despoja:
En su vientre arden dos carro de tiro


Cargados de estopa.

Desnuda y ósea,
Se lanza hacia la noche sin fondo
Que abre sus fauces calientes
Para que la blanca hija se eche, coronada de arrorróes
Sables y diente rojos…

Eternos vientos de leyenda le humedecen la frente.


Es la hora del nada más, del ven acá, de las rotas cadenas y los puentes levadizos.

Se cierra una puerta.


Ahora el rotomundo descansará de esta maratón sin premios ni apremios

que dice ser la vida...