LA VIRGEN DE HIERRO


...parmi les rires rouges

des lévres luiantes et les gestes

monstrueux des femmes mécaniques.

R. DAUMAL



Había en Nüremberg un famoso autómata llamado la "Virgen de Hierro". La condesa Báthory adquirió una réplica para la sala de torturas de su castillo de Csejthe. Esta dama metálica era del tamaño y del color de la criatura humana. Desnuda, maquillada, enjoyada, con rubios cabellos que llegaban al suelo, un mecanismo permitía que sus labios se abrieran en una sonrisa, que los ojos se movieran. La condesa, sentada en su trono, contempla. Para que la "Virgen" entre en acción es preciso tocar algunas piedras preciosas de su collar. Responde inmediatamente con horribles sonidos mecánicos y muy lentamente alza los blancos brazos para que se cierren en perfecto abrazo sobre lo que esté cerca de ella --en este caso una muchacha. La autómata la abraza y ya nadie podrá desanudar el cuerpo vivo del cuerpo de hierro, ambos iguales en belleza. De pronto, los senos maquillados de la dama de hierro se abren y aparecen cinco puñales que atraviesan a su viviente compañera de largos cabellos sueltos como los suyos. Ya consumado el sacrificio, se toca otra piedra del collar: los brazos caen, la sonrisa se cierra así como los ojos, y la asesina vuelve a ser la "Virgen" inmóvil en su féretro.

De 'La condesa sangrienta'
Alejandra Pizarnik.

EL ARTE


EL ARTE ES UN ALTAR SACRIFICIAL DONDE DUELEN HASTA LOS HUESOS

PERO ARDEN

PERO SEGREGAN

PERO SEDUCEN




PERO NO MUEREN POR LA SOLEDAD CONGÉNTICA QUE LA VIDA NOS OBSEQUIA

EN SU PLATITO DORADO DE CUNAS Y BIENVENIDAS

EN SU CUCHILLO DE COCINA


EN SU SAHUMERIO ENVENENADO.

Y CUANDO GIRA Y NOS OLVIDA, VIENE EL ARTE CON SU MOCHILA DE FÁBULAS



A DECIRNOS 'PINTAME'

'ESCRIBIME'

'CANTAME'. 'SILVAME'. 'SANGRAME'. 'PROSTITUIME'.



Y ES LA VUELTA DE LA ESQUINA QUE NOS SALVA UNA VEZ MÁS


Y HASTA CUÁNDO...

Preguntitas de Galeano

¿Cuántas veces he sido un dictador?

¿Cuántas veces un inquisidor, un censor, un carcelero?
¿Cuántas veces he prohibido a quienes mas quería, la libertad y la palabra?

¿De cuántas personas me he sentido dueño? ¿A cuántas he condenado porque cometieron el delito de no ser yo?

¿No es la propiedad privada de las personas mas repugnante que la propiedad de las cosas?
¿A cuánta gente usé, yo que me creía al margen de la sociedad de consumo?

¿No he deseado o celebrado, secretamente, la derrota de otros, yo que en voz alta, me cagaba en el valor del éxito?

¿Quién no reproduce, dentro de sí, al mundo que lo genera?
¿Quién está a salvo de confundir a su hermano con un rival y a la mujer que ama con la propia sombra?

EDUARDO GALEANO. 'Días y noches de amor y de guerra'.-

Sadomas 1

Espiar a mis 'Señores' es delicioso:
La sierva de mi Señor dice 
-Encarna tu rojo anzuelo con uno de mis pezones,
señor de la sucia aristocracia; cretino, inculto lector de las malas traducciones
de Flaubert.


Coloca tu cuerpo de cuclillas y sopla el alfombrado, ha caído
cenizas de mi cigarro, siervo de tu señora...¿qué esperas??



Porque yo lo digo limpia con tu lengua la ardiente brasa diamantina
que va goteando al succionar mi tabaco inglés que perfuma las axilas
y emputece...-


El siervo de mi 'Señora' dice:


- Cuando me quite el antifaz , el collar de cuero anfibio


se cerrará bajo tus pechos imperiales.


Con resoplos de caballo árabe voy a encarnar mi anzuelo


delicado y larguísimo
hasta que grites, mi señora.-


-Ay, que tu latiguillo perfumado de almizcle
penetre en lo mas profundo de mi  noche estremecida...
perra de diez lenguas,
bendita malnacida.-

Espiar a mis señores 
llena
de 
estupor.

(Ellos lo saben)






Otros bosques


Dicen que un día moriré en este cuerpo donde he amado y he dormido vestida de huerta.







Otros bosques esperarán mis raíces de pantano.














Interminables galerías de arcángeles bestiales






me abrirán ventanas agudas














con el gesto de ciertas aves monásticas...














Algunos vecinos notarán mi ausencia.














(Yo intentaré decirles algo al oído






pero mi voz no llegaría tan cerca...)







Alicia Benítez Inés. De Veinte voces destacadas de la Poesía Argentina. Tomo ll. Edit Nueva Generación, Buenos Aires, 2000.

del arbol de Diana

6



ella se desnuda en el paraíso

de su memoria

ella desconoce el feroz destino

de sus visiones

ella tiene miedo de no saber nombrar

lo que no existe





7

Salta con la camisa en llamas

de estrella a estrella,

de sombra en sombra.

Muere de muerte lejana

la que ama al viento.





8

Memoria iluminada, galería donde vaga

la sombra de lo que espero. No es verdad

que vendrá. No es verdad que no vendrá.





9

A Aurora y Julio Cortázar



Estos huesos brillando en la noche,

estas palabras como piedras preciosas

en la garganta viva de un pájaro petrificado,

este verde muy amado,

este lila caliente,

este corazón sólo misterioso.



10

un viento débil

lleno de rostros doblados

que recorto en forma de objetos que amar



ALEJANDRA PIZARNIK