Imagino un bosque de Minervas interpretando harpas y el sonido brotando de la madera antiquísima, como si fuera agua de un planeta no descubierto.







Fuego de hordas pintadas al óleo desde el principio de los siglos, recuperan la sangre alzada en boas de suavísima lengua.






Balbuceos del aire recién nacido al cielo…






Gorjeos de un Gólem que no se recupera del sueño y es rojo como la arcilla de ciertos desiertos...






Y me pregunto que hago aquí, en esta tierra que gira sus párpados y no mira las marcas que trae mi alma, ni las huellas de mis letargos.






Ni le importa mi niñez ni la arboladura de mi raza.








Oh, dioses del desamparo


hechos de barro y menguantes lunas circulares.






Sálvenme de la cordura de pensarme frágil. De la tentación de saberme fuerte y sin embargo, caigo…






Caigo a la frente coronada de naranjos de mi pasado. Me levanto invicta de lágrimas pero llorando.






Arrójenme al agua que no se ve, pero su rumor atormenta la rosa de los vientos y extravía a los pájaros. Piénsenme humana a la manera de Jano, con olivos lleno de espinas y manzanos…






Que yo sabré que hacer con mi niña inmóvil.


Con estas manos.

Presagio

TANGO: Una pasión argentina que no tiene límites...

DESCANSO

Por un tiempo inestimable, no apareceré por aqui, ni por mis demás sitios... El planeta seguirá rotando en su eje inclinado y de nadir a cenit, los astros comerán de la mano de los amantes. Hasta entonces!

simple

(TÚ TENÍAS VEINTE AÑOS

Y YO NO TENÍA EDAD...)

... PORQUE TIENES VEINTE AÑOS

Y YO TENGO MUCHOS MAS.

HOY ME DICES QUE TE VAS, COMO EL VIENTO,


UN CAPRICHO, DESDE LUEGO, Y LIBERTAD...


PORQUE TIENES VEINTE AÑOS


Y YO TENGO ALGUNO MAS...

(**TÚ TENÍAS VEINTE AÑOS Y YO NO TENÍA EDAD)


Frag de una canción de amor.

Sé triste, Altazor

Sé triste tal cual las gacelas ante el infinito y los meteoros,


tal cual los desiertos sin mirajes.


Hasta la llegada de una boca hinchada de besos para la vendimia del destierro.


Sé triste, pues ella te espera en un rincón de este año que pasa.


Está quizá al extremo de tu canción próxima y será bella como la cascada en libertad y rica como la línea ecuatorial.


Sé triste, más triste que la rosa, la bella jaula de nuestras miradas y de las abejas sin experiencia.


La vida es un viaje en paracaídas y no lo que tú quieres creer.


Vamos cayendo, cayendo de nuestro cenit a nuestro nadir y dejamos


el aire manchado de sangre para que se envenenen los que vengan mañana a respirarlo.


Adentro de ti mismo, fuera de ti mismo, caerás del cenit al nadir


porque ése es tu destino, tu miserable destino.


Y mientras de más alto caigas, más alto será el rebote,


más larga tu duración en la memoria de la piedra. Hemos saltado del vientre de nuestra madre


o del borde de una estrella y vamos cayendo.

 
*Frag, de PREFACIO de ALTAZOR. Vicente Huidobro.-

Francisco Madariaga

A UN RESPLANDOR




Estuvo aquí, y resuena. Con orgullo

le contaré a mis nietos

que desde muy pequeño yo fui amigo

del poeta Francisco Madariaga.



(6-8-1980)





Palabras de Juan A. Vasco

...salido de los elementos (...) brotado de Corrientes como un ojo de agua".





..."Cuando su poesía hace recordar el lenguaje de la corriente de André Breton, no es por ánimo preconcebido, sino porque la palabra surge de él como rugido de jaguar, rumor de lluvia, vuelo de pájaro."...





Raúl Gustavo Aguirre acerca de los primeros libros de Madariaga

"...la coherencia de una pasión salvaje que desliga las palabras de sus relaciones habituales para someterlas a un nuevo y sorprendente sentido”.



Palabras de Oscar Portela



"Junto a Ayme Cesaire, Francisco Madariaga el Argentino Correntino, es uno de los más poderosos poetas de la poesía moderna"








Viajar viajar


Creo que viajar no vale la pena si uno no lleva consigo su vida. Es algo que estoy confirmando a mis expensas durante estos días melancólicos en París.

Es paradójico, pero un viaje se soporta sólo si es insignificante, si no cuenta, si no deja huella. Uno viaja, se va al otro lado del mundo, pero deja su vida en casa, guardada y lista para recuperarla a la vuelta.

Salvo que cuando uno está lejos se pregunta si por casualidad no habrá traído su vida consigo, sin querer, y allá no habrá quedado nada.


Basta con la duda para crear un miedo atroz, insoportable, sobre todo porque es un miedo a nada, una melancolía.


Frag de la novela de César Aira La costurera y el viento. (Arg)

Volverse loca.


Loca ya, a Delia Siffoni la desaparición de su único hijo la volvió loca. Entró en un frenesí. Espectáculo prodigioso, postal perenne, cine trascendental, escena de las escenas: ver a una loca volverse loca.

Es como ver a Dios. La historia de estas últimas décadas ha hecho más y más rara esa ocasión.

Aunque fui testigo, no me atrevería a intentar una descripción. Me remito al juicio del barrio; en él, la última palabra la tenían los miembros del mismo sexo que el enjuiciado.


Los hombres se hacían cargo de los hombres, las mujeres de las mujeres. Mi mamá era entusiasta partidaria de la desesperación, tratándose de los hijos. Según ella, no quedaba otra cosa: aullar, perder la cabeza, hacer escenas.

Nunca tuvo que hacerlas, por suerte; tenía sangre alemana, era en extremo discreta y reservada, no sé cómo se las habría arreglado. Cualquier otra cosa equivalía a ser "tranquila", lo que en su idioma alusivo, pero muy preciso, significaba no amar a su prole. Más allá de la desesperación no veía nada. Después sí vio, vio demasiado, cuando nuestra felicidad se hizo pedazos; pero en aquel entonces era muy estricta: la escena, el telón del grito, y atrás nada.


En realidad, ni a ella ni a ninguna de sus conocidas le había sido necesario nunca volverse locas de angustia; la vida era muy poco novelesca entonces... La locura de una madre sólo podía desencadenarla, hipotéticamente, algún accidente horrendo que les pasara a los hijos.



A nosotros los chicos, libres y salvajes, nos pasaba de todo, pero no lo definitivamente horrendo. No nos perdíamos, no desaparecíamos... ¿Cómo perderse en un pueblito en el que todos se conocían, y casi todos estaban más o menos emparentados?
Extraviar un hijo sólo podía pasar en laberintos que no existían entre nosotros.

***Frag de la novela de César Aira, 'La costurera y el viento'.

este abrigo

Fortines de sed








Allí donde mi vientre se bifurca


lavanta fortines de sed tu espuma trágica.


Sé que te cerca de atroz desierto de olvidarme,


la diáspora de besos que te he dado


persigue tenazmente


en este rito demencial al que me arrastras...






(vandálico mariscal de los pecados)






Bajo este abrigo que pretendes diseñarme



con un sentimiento vanal que no existe:


ya no quedan artificios que oponer a tu arrogancia;


ay, este simulacro que tan mal finges.






Y la pasión es tanta


tanta...



Alicia Benítez Inés-


De: Veinte voces destacadas de la poesía argentina. Tomo 2. Edit. Nueva Generación.
LA VIRGEN DE HIERRO


...parmi les rires rouges

des lévres luiantes et les gestes

monstrueux des femmes mécaniques.

R. DAUMAL



Había en Nüremberg un famoso autómata llamado la "Virgen de Hierro". La condesa Báthory adquirió una réplica para la sala de torturas de su castillo de Csejthe. Esta dama metálica era del tamaño y del color de la criatura humana. Desnuda, maquillada, enjoyada, con rubios cabellos que llegaban al suelo, un mecanismo permitía que sus labios se abrieran en una sonrisa, que los ojos se movieran. La condesa, sentada en su trono, contempla. Para que la "Virgen" entre en acción es preciso tocar algunas piedras preciosas de su collar. Responde inmediatamente con horribles sonidos mecánicos y muy lentamente alza los blancos brazos para que se cierren en perfecto abrazo sobre lo que esté cerca de ella --en este caso una muchacha. La autómata la abraza y ya nadie podrá desanudar el cuerpo vivo del cuerpo de hierro, ambos iguales en belleza. De pronto, los senos maquillados de la dama de hierro se abren y aparecen cinco puñales que atraviesan a su viviente compañera de largos cabellos sueltos como los suyos. Ya consumado el sacrificio, se toca otra piedra del collar: los brazos caen, la sonrisa se cierra así como los ojos, y la asesina vuelve a ser la "Virgen" inmóvil en su féretro.

De 'La condesa sangrienta'
Alejandra Pizarnik.

EL ARTE


EL ARTE ES UN ALTAR SACRIFICIAL DONDE DUELEN HASTA LOS HUESOS

PERO ARDEN

PERO SEGREGAN

PERO SEDUCEN




PERO NO MUEREN POR LA SOLEDAD CONGÉNTICA QUE LA VIDA NOS OBSEQUIA

EN SU PLATITO DORADO DE CUNAS Y BIENVENIDAS

EN SU CUCHILLO DE COCINA


EN SU SAHUMERIO ENVENENADO.

Y CUANDO GIRA Y NOS OLVIDA, VIENE EL ARTE CON SU MOCHILA DE FÁBULAS



A DECIRNOS 'PINTAME'

'ESCRIBIME'

'CANTAME'. 'SILVAME'. 'SANGRAME'. 'PROSTITUIME'.



Y ES LA VUELTA DE LA ESQUINA QUE NOS SALVA UNA VEZ MÁS


Y HASTA CUÁNDO...

Preguntitas de Galeano

¿Cuántas veces he sido un dictador?

¿Cuántas veces un inquisidor, un censor, un carcelero?
¿Cuántas veces he prohibido a quienes mas quería, la libertad y la palabra?

¿De cuántas personas me he sentido dueño? ¿A cuántas he condenado porque cometieron el delito de no ser yo?

¿No es la propiedad privada de las personas mas repugnante que la propiedad de las cosas?
¿A cuánta gente usé, yo que me creía al margen de la sociedad de consumo?

¿No he deseado o celebrado, secretamente, la derrota de otros, yo que en voz alta, me cagaba en el valor del éxito?

¿Quién no reproduce, dentro de sí, al mundo que lo genera?
¿Quién está a salvo de confundir a su hermano con un rival y a la mujer que ama con la propia sombra?

EDUARDO GALEANO. 'Días y noches de amor y de guerra'.-

Sadomas 1

Espiar a mis 'Señores' es delicioso:
La sierva de mi Señor dice 
-Encarna tu rojo anzuelo con uno de mis pezones,
señor de la sucia aristocracia; cretino, inculto lector de las malas traducciones
de Flaubert.


Coloca tu cuerpo de cuclillas y sopla el alfombrado, ha caído
cenizas de mi cigarro, siervo de tu señora...¿qué esperas??



Porque yo lo digo limpia con tu lengua la ardiente brasa diamantina
que va goteando al succionar mi tabaco inglés que perfuma las axilas
y emputece...-


El siervo de mi 'Señora' dice:


- Cuando me quite el antifaz , el collar de cuero anfibio


se cerrará bajo tus pechos imperiales.


Con resoplos de caballo árabe voy a encarnar mi anzuelo


delicado y larguísimo
hasta que grites, mi señora.-


-Ay, que tu latiguillo perfumado de almizcle
penetre en lo mas profundo de mi  noche estremecida...
perra de diez lenguas,
bendita malnacida.-

Espiar a mis señores 
llena
de 
estupor.

(Ellos lo saben)






Otros bosques


Dicen que un día moriré en este cuerpo donde he amado y he dormido vestida de huerta.







Otros bosques esperarán mis raíces de pantano.














Interminables galerías de arcángeles bestiales






me abrirán ventanas agudas














con el gesto de ciertas aves monásticas...














Algunos vecinos notarán mi ausencia.














(Yo intentaré decirles algo al oído






pero mi voz no llegaría tan cerca...)







Alicia Benítez Inés. De Veinte voces destacadas de la Poesía Argentina. Tomo ll. Edit Nueva Generación, Buenos Aires, 2000.

del arbol de Diana

6



ella se desnuda en el paraíso

de su memoria

ella desconoce el feroz destino

de sus visiones

ella tiene miedo de no saber nombrar

lo que no existe





7

Salta con la camisa en llamas

de estrella a estrella,

de sombra en sombra.

Muere de muerte lejana

la que ama al viento.





8

Memoria iluminada, galería donde vaga

la sombra de lo que espero. No es verdad

que vendrá. No es verdad que no vendrá.





9

A Aurora y Julio Cortázar



Estos huesos brillando en la noche,

estas palabras como piedras preciosas

en la garganta viva de un pájaro petrificado,

este verde muy amado,

este lila caliente,

este corazón sólo misterioso.



10

un viento débil

lleno de rostros doblados

que recorto en forma de objetos que amar



ALEJANDRA PIZARNIK

Licor de Odín

Las kenningar, que eran adoradas por Borges (Nueva antología personal-Las kenningar, Editorial Bruguera) son construcciones poéticas que abundan en las sagas y los poemas épicos que forman parte del cuerpo literario medieval islandés y noruego: metáforas idiosincrásicas con las que los vikingos describían la realidad. Cundieron en el año 100. Las kenningar son conocidas en toda la poesía germánica pero sólo los escaldas (poetas cultos escandinavos) las usban y desarrollaban constantemente. Por ejemplo, para referirse a la lengua decían “espada de la boca”;




El mar era el “prado de la gaviota”;


la espada era la “vara de la ira”;

el barco era el “potro de la ola”;

los ojos eran las “piedras de la cara”;

el pecho era el “asiento de las carcajadas”;

el río era la “sangre de los peñascos”;

el guerrero era el “teñidor de espadas”;

el corazón era la “piedra del brío”,

las cejas eran los “cortinajes del rostro”;

la poesía era el “licor de Odín”;

el brazo o la mano eran el “trono del halcón”;

el viento era el “lobo de los cordajes”;

la cerveza era “la marea de la copa”;

los dientes eran “los riscos de las palabras”.


Una construcción solidaria con estos preciosismos del lenguaje podría ser, rozando el plagio, como casi todo lo constuído desde las Kenningar:



*Teñidor de espadas, ábreme la piedra del brío;
desata los lobos de los cordajes
que vengo herida en el trono del halcón.


*Mi asiento de carcajadas
salió ileso en esta batalla, porque la vara de la ira
estaba contaminada con la marea de la copa.



*(La walkiria se arranque las piedras de la cara
y retorne al prado de la gaviota...)

Olga Orozco


REMO CONTRA LA NOCHE







a V.E.L
OLGA OROZCO





Apaga ya la luz de ese cuchillo, madrastra de las sombras.


No necesito luces para mirar en el abismo de mi sangre,


en el naufragio de mi raza.


Apágala, te digo;


apágala contra tu propia cara con este soplo frío con que vuela mi madre.


Y tú, criatura ciega, no dejes escapar la soga que nos lleva.






Yo remonto la noche junto a ti.


Voy remando contigo desde tu nacimiento


con un fardo de espinas y esta campana inútil en las manos.






Están sordos allá.


Ninguna pluma de ángel,


ningún fulgor del cielo hemos logrado con tantas


migraciones arrancadas al alma







Nada más que este viaje en la tormenta


a favor de unas horas inmóviles en ti, usurera del alba;


nada más que este insomnio en la corriente,


por un puñado de ascuas,


por un par de arrasados corazones,


por un jirón de piel entre tus dientes fríos.






Pequeño, tú vuelves a nacer.


Debes seguir creciendo mientras corre hacia atrás la borra de estos años,



y yo escarbo la lumbre en el tapiz


donde algún paso tuyo fue marcado por un carbón aciago,


y arranco las raíces que te cubren los pies.






Hay tanta sombra aquí por tan escasos días,


tantas caras borradas por los harapos de la dicha


para verte mejor,


tantos trotes de lluvias y alimañas en la rampa del sueño


para oírte mejor,


tantos carros de ruinas que ruedan con el trueno


para moler mejor tus huesos y los míos,


para precipitar la bolsa de guijarros en el despeñadero de la bruma


y ponernos a hervir,


lo mismo que en los cuentos de la vieja hechicera.






Pequeño, no mires hacia atrás: son fantasmas del cielo.


No cortes esa flor: es el rescoldo vivo del infierno.


No toques esas aguas: son tan sólo la sed que se condensa en lágrimas y en duelo.


No pises esa piedra que te hiere con la menuda sal de todos estos años.


No pruebes ese pan porque tiene el sabor de la memoria y es áspero y amargo.



No gires con la ronda en el portal de las apariciones,


no huyas con la luz, no digas que no estás.






Ella trae una aguja y un puñal,


tejedora de escarchas.


Te anuda para bordar la duración o te arrebata al filo de un relámpago.


Se esconde en una nuez,


se disfraza de lámpara que cae en el desván o de puerta que se abre en el estanque.


Corroe cada edad,


convierte los espejos en un nido de agujeros,


con los dientes veloces para la mordedura como un escalofrío,


como el anuncio de tu porvenir en este día que detiene el pasado.







Señora, el que buscas no está.


Salió hace mucho tiempo de cara a la avaricia de la luz,


y esa espalda obstinada de pródigo sin padres para el regreso y el perdón,






y esos pies indefensos con que echaba a rodar las últimas monedas.


¿A quién llamas, ladrona de miserias?


El ronquido que escuchas es tan sólo el del trueno perdido en el jardín


y esa respiración es el jadeo de algún pobre animal que escarba la salida.


No hay ninguna migaja para ti, roedora de arenas,


Este frío no es tuyo.


Es un frío sin nadie que se dejó olvidado no sé quién.







Criatura: esta es sólo una historia de brujas y de lobos,


estampas arrancadas al insomnio de remotas abuelas.


Y ahora, ¿adónde vas con esta soga inmóvil que nos lleva?


¿Adónde voy en esta barca sola contra el revés del cielo?


¿Quién me arroja desde mi corazón como una piedra ciega contra oleajes de piedra


y abre unas roncas alas que restallan igual que una bandera?






Silencio. Está pasando la nieve de otro cuento entre tus dedos.


**(Solamente te contaría un cuento así, para compartir un insomnio de poemas orozquenses, estremecedores, atronadores, sibilantes... inquietantes. Hija mía.)







**La magia de decir 'sacerdotiza' suena mas tremenda que decirlo con 's' pero  a sugerencia de un lectora que no se porque no lo escribe en comentarios, resigno la angular z por una s sosa, con menos gracia.









Cuarto solo

Cuarto solo



en nostalgique je vagabandais



par l'infini.


C. de G.





Si te atreves a sorprender


la verdad de esta vieja pared;


y sus fisuras, desgarraduras,


formando rostros, esfinges,


manos, clepsidras,


seguramente vendrá


una presencia para tu sed,


probablemente partirá


esta ausencia que te bebe.


de Caroline de Gundorode. ALEJANDRA PIZARNIK. (Arg)

http://www.youtube.com/watch?v=yzeFJFN6JsE&feature=player_embedded   Natán, el sicario de las sombras... NO te lo pierdas! leído por su propio autor, Federicio Andahazi.

Una narradora

Ella dijo:




…no tengo mucho más que una situación al empezar. Quizás sí a un nivel inconsciente. El modo de revelarlo es escribiendo. Yo estoy absorta, viendo qué está pasando, sin poder manejarlo demasiado, ante esa negatividad de la lengua, que te pone un límite, esperando esa revelación, esa manifestación. … Me interesa muchísimo el lenguaje. Peleo mucho por hacer una tarea de limpieza de lugares comunes, de estereotipos. Diálogo con Osvaldo Aguirre. Suplemento Cultura-La Capital. Rosario. 26. O9. 99.


Delia Crochet (Rosario, 1.947)

Algunos barcos

Y cuando algunos barcos...
de José Antonio Cedrón




Y cuando algunos barcos se perdieron
en tierra para siempre
(la colección de El Tony, el miedo a las gitanas...)
los alcancé de nuevo con el perfil del ojo.
Los rumores sitiaron otra esquina
y desearon el vidrio empañado y nocturno
de la viuda.
A un paso de las sillas y barajas marcadas
caía una moneda en Viejo paredón.
Los guiños de esos años me acarician la espalda
se adueñan del poema
tanto como la niebla dispone de las sombras

ROJO PASIÓN...


El quermes es un insecto parásito de las encinas del cual se extraía el color rojo utilizado en los tapices europeos durante los siglos XV y XVI.
Los persas en sus apreciadas alfombras también usaban este animal para obtener el rojo carmesí...
Aún en nuestros días, el bicho en cuestión se usa en cosmética… ¡sí, sí!: en las barras de labios "rojo pasión"… y es que en el fondo nunca sabrás lo que estás besando…
El quermes en su segunda acepción es un medicamento en polvo de color rojo, que estuvo muy de moda allá por el siglo XVIII. Su descubrimiento se debe al químico Johann Rudolf Glauber. Se usaba habitualmente para curar enfermedades del aparato respiratorio, como por ejemplo la neumonía catarral…

Homenaje a Carmen Soler


Se prohibe,
al hambre comer
a la boca hablar
al oído oír
a la sed beber
al fuego calentar
al miedo correr
al frío tiritar
a la alegría reír
al amor querer
al poeta cantar
al herido gemir
a la primavera florecer
a la pólvora explotar
Después los fusilaron por no cumplir.
CARMEN SOLER. (Paraguay)

mutaciones de lo perfecto


El olfato oceánico
Un silencio premonitorio y sin fisuras,
el gusto bajando por el paladar...
Los dientes rompiendo la deleitosa saliva, triturando con una geometría de turgencias
hacia un nuevo orden estético,
impecable acto erótico
mutaciones de lo perfecto.

la dulzura de Mario



"Todavía" (Mario Benedetti)
No lo creo todavía
estás llegando a mi lado
y la noche es un puñado
de estrellas y de alegría

palpo, gusto, escucho y veo
tu rostro tu paso largo
tus manos y, sin embargo,
todavía no lo creo

tu regreso tiene tanto
que ver contigo y conmigo
que por cábala lo digo
y por las dudas lo canto

nadie nunca te reemplaza
y las cosas más triviales
se vuelven fundamentales
porque estás llegando a casa

sin embargo todavía
dudo de esta buena suerte
porque el cielo de tenerte
me parece fantasía

pero venís y es seguro
y venís con tu mirada
y por eso tu llegada
hace mágico el futuro

y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos
en cambio sé que en tus brazos
el mundo tiene sentido.


Si alguien llama a tu puerta, amiga mía,
y algo en tu sangre late y no reposa
y en su tallo de agua, temblorosa,
la fuente es una líquida armonía.


y si beso la osadía
y el misterio de tus labios
no habrá dudas ni resabios
te querré más
todavía.

Un emperador de rodillas


El magno emperador, capaz de sostener su inmenso imperio sobre sus espaldas, cayó de rodillas, los súbitos que lo rodeaban no supieron que pensar, no supieron que hacer, no supieron como actuar.
¿Hincarse a su lado para no estar por encima de él?
¿Postrarse rostro en tierra para estar mas bajo que lo bajo que estaba su Señor? Nunca lo habían visto de rodillas , nunca habian recibido un mandato que dijera como comportarse ante un emperador asi.
¿Rezarían? Sin dudas rezarían porque tampoco antes los habían visto llorar.
Sin órdenes no osaban moverse, permanecieron de pié, esperando inmóviles que su Señor se levantara, que volviera de decirles que hacer. Volviera a darles una orden para poder ser quienes eran: súbditos de un emperador. Gestos de un voluntad imperial.
'A la luz de las cuatro sombras'. Frag del cuento del libro 'Bajo toda la lluvia del mundo' de HUGO MUJICA.

Y el hombre...pobre!





Supongo que habrá sido así:


El humano vió un bosque y de inmediato pensó que el infinito debería existir.



Vió morir a su primer ser querido, e inventó a los ángeles...



Sintió odio, ganas de vengarse, furia y repensó a un dios patriarcal y de barba blanca.


Creyó necesario que sus descendientes aprendieran de su dios patriarcal y de barba blanca e inventó el catecismo.


Sintió culpas y dijo que los castigos serían tremendos...


Sintió deseos y dijo que el espíritu era a la carne como su amada era a sus manos.


¿Para qué se complicó tanto la efímera y miserable existencia?


Si la lanza o la bala, el cuchillo o el infarto, lo harían igualmente vanal, como a cualquier corzuela del bosque donde se tentó, años atras, con el infinito.



Alicia Benítez Inés.-


De la Serie èdita: Tintachina.